Nuestra historia
Cómo nació Gideti
No partimos de una teoría de management. Partimos de ver, una y otra vez, el mismo problema en startups distintas.
El mismo problema, en equipos distintos
De observar el patrón a nombrarlo
Antes de fundar la consultora, pasamos varios años trabajando de cerca con equipos de startups en distintas etapas de crecimiento. El patrón se repetía con variaciones menores: un equipo fundador capaz de resolver casi cualquier problema, que de repente tenía que dejar de resolverlos personalmente porque el negocio había crecido más rápido que su capacidad de estar en todos lados a la vez.
Documentos que solo entendía quien los había escrito. Roles que existían en el organigrama pero no en la práctica diaria. Herramientas compradas con entusiasmo y abandonadas a los pocos meses porque nadie definió cómo usarlas.
De ahí nació Gideti: de la idea de que ese problema no se resuelve con más herramientas ni con un manual de procesos genérico. Se resuelve con un trabajo puntual de diagnóstico, documentación y acompañamiento, hecho a la medida del momento real de cada equipo.
Cómo pensamos el trabajo
Principios que guían el trabajo
La estructura sirve al equipo, no al revés
Si un proceso genera más fricción de la que resuelve, no está bien diseñado. Lo ajustamos hasta que reduzca trabajo, no que lo multiplique.
Documentar no es escribir para nadie
Cada documento de proceso tiene un uso concreto. Si no ayuda a alguien a decidir o resolver una tarea sin preguntar, no lo incluimos.
Los roles se definen por responsabilidad, no por jerarquía
Un organigrama no resuelve quién decide qué en el día a día. Trabajamos a partir de decisiones concretas, no de títulos.
Ninguna herramienta reemplaza una conversación necesaria
La tecnología de coordinación ayuda a que la información fluya, pero no sustituye lo que un equipo necesita conversar para alinearse.
Con quién trabajamos
Un momento específico del crecimiento
Trabajamos con startups que ya dejaron atrás la etapa inicial: tienen producto en el mercado, un equipo que creció más allá del grupo fundador y una operación diaria que ya no cabe en la memoria de dos o tres personas. En esa etapa, la pregunta habitual no es si hace falta estructura, sino por dónde empezar sin frenar el ritmo de crecimiento que ya se logró.
También trabajamos con equipos que atravesaron una ronda de inversión reciente y necesitan mostrar hacia afuera, ante inversores, nuevos socios o potenciales clientes corporativos, una operación ordenada sin perder la agilidad que los trajo hasta ahí.
Quién está detrás
Un equipo consultor, no un freelancer aislado
Gideti está impulsada por un equipo consultor con experiencia previa acompañando operaciones de startups en distintas etapas de crecimiento, con foco en procesos, estructura organizativa y herramientas de coordinación. El trabajo se hace en conjunto con el equipo fundador, no por encima de él: la idea es que la estructura quede instalada en la empresa, no dependiendo de un tercero externo de manera permanente.
¿Te reconocés en este patrón?
Contanos en qué etapa está tu equipo y qué procesos sienten que ya no alcanzan.
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