Diagnóstico de procesos
Mapeamos cómo funciona hoy el equipo antes de proponer cualquier cambio: qué se hace, quién lo hace y qué pasa cuando esa persona no está.
Consultoría en diseño de procesos
Trabajamos con startups en etapa de crecimiento que necesitan pasar de la informalidad operativa a procesos documentados, roles definidos y herramientas de coordinación que no se conviertan en burocracia.
Agendar una conversación inicialEl punto de partida
En los primeros meses, la falta de procesos formales no es un problema. Todo el equipo cabe en una sola conversación, las decisiones se toman sobre la marcha y cualquier duda se resuelve preguntando a la persona que está al lado. Esa velocidad es una ventaja real, no un defecto a corregir.
Pero cuando el equipo crece, contrata gente nueva y suma áreas que antes no existían, esa misma informalidad empieza a generar fricción. Las tareas se caen porque nadie sabía que le correspondían a alguien. Las mismas decisiones se repiten porque nadie las dejó registradas la primera vez. La coordinación empieza a depender de la memoria de dos o tres personas, y esas personas se convierten en un cuello de botella.
Nuestro trabajo: en Gideti identificamos junto al equipo fundador qué procesos ya funcionan pero no están escritos, qué roles se solapan o quedaron vacíos, y qué herramientas de coordinación tiene sentido sumar antes de que la desorganización se vuelva costumbre.
Áreas de intervención
Seis frentes de trabajo que se ajustan al momento de cada equipo, no a un manual genérico bajado de internet.
Mapeamos cómo funciona hoy el equipo antes de proponer cualquier cambio: qué se hace, quién lo hace y qué pasa cuando esa persona no está.
Convertimos el conocimiento que hoy vive en la cabeza de dos o tres personas en documentos breves, accesibles y fáciles de actualizar.
Aclaramos quién decide qué, con matrices simples que evitan el solapamiento de funciones.
Elegimos lo mínimo necesario para que la información fluya, no un sistema pesado que nadie termina usando.
Diseñamos la cadencia de reuniones y checkpoints necesaria, y eliminamos las instancias que sobran.
Sostenemos las primeras semanas de una estructura nueva para ajustar lo que no funciona como se esperaba.
En profundidad
Cada consultoría empieza distinta porque cada startup llega a un punto distinto de su crecimiento. Estas son las áreas donde solemos trabajar, explicadas con más detalle.
Método de trabajo
El orden de trabajo se adapta a cada startup, pero suele seguir una misma lógica de cuatro etapas.
Entendemos cómo opera el equipo hoy, sin asumir que la teoría de gestión aplica igual a todos los casos.
Proponemos una estructura de procesos y roles ajustada al tamaño y al momento de la empresa.
Ponemos en marcha la documentación, los roles definidos y las herramientas elegidas, con el equipo involucrado en cada ajuste.
Revisamos después de un tiempo si la estructura se está usando como se diseñó o si necesita ajustes.
Un malentendido frecuente
Para muchos equipos de startups, la palabra "proceso" suena a lentitud, formularios y aprobaciones innecesarias. Es una asociación entendible: la mayoría de la burocracia que conocemos viene de organizaciones grandes donde los procesos se diseñaron para controlar, no para facilitar.
Un proceso bien diseñado hace lo contrario. Reduce las veces que alguien tiene que preguntar cómo se hace algo. Evita que una tarea dependa de la memoria de una sola persona. Y libera tiempo de coordinación para que el equipo lo use en el trabajo que mueve el negocio, no en resolver confusiones que ya se resolvieron antes.
Conversemos sobre en qué etapa está tu operación y qué frentes tendría sentido ordenar primero.
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